El perfil de los misioneros

Ser misionero es una forma de vida, un opción en la que tienes que dejar todo atrás para priorizar la religión. Tu familia y amigos pasan a un segundo plano, en el momento que decides ser misionero.

Lo primero que tienes que hacer si escuchas la llamada de Dios para ser misionero es buscar una comunidad que te ayude a formar para ser un buen hijo de la sociedad. Para ser misionero no es necesario ser sacerdote ni tener un cargo religioso en la iglesia. Puedes ser misionero en tu lugar de residencia o tal vez te interese más cruzar fronteras y predicar la palabra de tu religión donde aun no se conoce.manuel_vicuna_larrain_por_ciccarelli

Existen varias formas de participar en la actividad misionera. La primera manera es mediante una misión específica, con el objetivo de llevar el Evangelio Cristiano a aquellos rincones en los que no ha llegado o no ha sido adoptado. Otra forma es mediante la cooperación material o espiritual, mediante la oración etc.

El perfil de un misionero es alguien con una profunda vocación y motivación de ayuda a los demás y de servir a su religión en la proliferación de su palabra, dispuesto a todo, y conmovido por el profundo amor a ella. Es de vital importancia tener una preparación y formación para ejercer como misionero, ya que es un proceso largo en el que debes recibir unas directrices y guías psicológicas y espirituales para poder realizar con éxito tu labor, al ser una tarea muy formal y responsable que no todo el mundo es capaz de realizar. Sólo unos pocos son los enviados por su comunidad para predicar sus tradiciones. Es bueno que empieces por realizar actividades misioneras cerca de tu lugar de residencia, para ir ganando experiencia y las capacidades necesarias para cruzar la frontera.