Origen de los misioneros

La palabra misionero viene del latín “missio” que quiere decir enviar. En un principio, su objetivo primordial era la propagación del evangelio en aquellas áreas remotas en las que no ha llegado la palabra del Cristianismo o no ha tenido la fuerza necesaria. Una vida unida al Cristianismo, dejando de lado las comodidades de un hogar, la familia y trabajos que les proporcionaban un salario digno para vivir, por hacer que el Evangelio Cristiano suene en todo el mundo. Estas personas fueron designados como voluntarios para llevar la palabra de movimientos de Cristianismo y profesar el amor y la paz que Cristo enseñó.obisporamirez

La procedencia de la palabra misión se remonta a la década de 1590 cuando la Compañía de Jesús también llamados Jesuitas mandó a unos de los suyos a otro lugar. Los Jesuitas son una orden religiosa fundada por Ignacio de Loyola. Su labor principal fue defender la Iglesia Católica. Una característica distintiva de esta orden es su estructura rigurosamente jerarquizada. Su prioridad era propagar y transferir el Cristianismo a los indígenas. Por ello muchos se fueron a América iniciando así la tradición de los misioneros. Entre 1581 y 1592, un total de 54 Jesuitas partieron de Lisboa (Portugal) creyendo que iban a llegar hasta la India y su mandato era propagar la palabra de su dios.

La palabra misión significa trabajo, tarea o cometido. Los misioneros eran exclusivamente religiosos, pero hoy en día pueden ser personas laicas que quieren ayudar y auxiliar a los más necesitados, ayudándolos a construir un futuro más certero y con más posibilidades de avanzar.

El término misionero cobró una gran popularidad cuando se tradujo el pasaje de la Biblia en el que Jesús nombra a sus discípulos a predicar en su nombre, a llevar su palabra a todos los rincones, a los más desfavorecidos. Este término se tradujo como misiones.